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En este espacio se difunden trabajos de los estudiantes de Sociología de la UMSA que tienen un componente de investigación, con el propósito de alentar el desarrollo de habilidades de escritura en la idea de que esta práctica está íntimamente relacionada con el pensamiento crítico y creativo.

AUTORES

EL MERCADO KANTUTA Y LA RECONSTRUCCIÓN BARRIAL[1]
Lucio L. Gonzales Sanchez[2]


Bolivia es un país que tiene, hoy en día, como una de sus bases económicas al “desarrollo del mercado interno” (La Razón.com, 2011); sin embargo, el crecimiento de este mercado implica una amplitud de aspectos tan ambiguos como hablar de dos polos opuestos: la economía formal y la economía informal. Cuando representantes de un gobierno hablan del concepto de “mercado interno” (Agencia Boliviana de Información, 2015) , suelen hacerlo con mucha soltura y sin detallar o especificar de qué realmente se está hablando, siendo que la dinamización de este mercado interno es la presencia de la circulación del dinero y la ausencia de la producción, en este caso, nacional.

Un dato que, a mi entender, puede ubicarnos mejor en la realidad económica del país es el que brindó el Fondo Monetario Internacional (FMI), el año 2018, al señalar que la economía informal en Bolivia es la más grande del mundo, con un 62,3% de informalidad (Página Siete, 2018). Si partimos de esto, podríamos empezar a hablar de lo que realmente genera la “informalidad” en nuestro país, más allá de un crecimiento económico, y señalar a departamentos como Oruro, que cumplen un papel fundamental en la circulación del capital en Bolivia.

La ciudad de Oruro, conocida como la “capital del flocklore boliviano”, es reconocida a nivel nacional e internacional por el baile y la fiesta del Carnaval. Esta ciudad no solamente es el reflejo de lo que sucede en la fastuosa entrada carnavalera, entre la Av. 6 de octubre y el templo del Socavón[3], también es conocida por el ingreso de mercancías informales y los mercados peculiares que se organizan en torno a ellas, fuera de la normativa tributaria, como el mercado de autos chutos de Challapata (La Patria, 2010) o el ingreso de mercadería ilícita y/o contrabando. Ambas mercancías forman parte de la dinámica informal de este departamento.

El ingreso de las mercancías se realiza por diferentes poblaciones de Oruro que colindan con las fronteras de Chile. Y, como veremos, esta economía informal ha logrado transformar algunas zonas socio-espaciales en el área urbana, al interior de la propia ciudad de Oruro, como es el caso de la zona Norte, en la que se encuentra el estadio Jesús Bermúdez y donde el equipo de fútbol San José hace sus apariciones. En días de partidos de fútbol, el barrio se llena de vendedores ambulantes que bajan y pasan por las rieles del tren, un tren que todavía se niega a desaparecer con el tiempo, al igual que la fábrica de lanas Hilbo. Desde antes de la relocalización minera (1986), la zona Norte cobija a distintos barrios mineros como los de Santa Fe, Colquiri, Japo, Catavi y Morococala, que desde hace un par de décadas llevan la catalogación de “barrios mineros” y que, como consecuencia de la relocalización, se poblaron aún más.

La zona Norte, uno de los barrios más antiguos de la ciudad de Oruro, tiene mucho movimiento económico y se ha transformado por el ingreso de la mercadería informal; así, por ejemplo, las rieles que mencionamos se convierten en un espacio de feria de partes de autos, los miércoles y sábados. Esta feria es denominada “autoventa”; es tan importante que transforma la circulación vehicular de la zona dos veces por semana. Muchas líneas de minibuses, como la línea 8 Norte, deben cambiar de dirección y bordearla por calles adyacentes. Lo interesante de esta feria es que dio sus primeros pasos hace 10 años, aproximadamente, y muchas de las casas aledañas han cedido sus patios o sus espacios completos para el almacenamiento de partes de automóviles.

Bajando unas cuadras, mirando hacia la nueva terminal de Oruro, se encuentra un mercado que es ícono nacional: el mercado Kantuta. Desde finales de los años ochenta, abastece a todo el país con su especialidad: la venta de ropa americana de segunda mano, también conocida como “ropa usada”. Es determinante su influencia, por ejemplo, en la configuración de la Feria 16 de Julio de El Alto, que se constituye como uno de los comercios informales de ropa más grande del mundo. Si bien el mercado Kantuta no llena interminables cuadras de mercadería de dudosa procedencia, abarca unas cinco cuadras a la redonda para ofertar una diversidad de artículos que la hacen imponente; decenas de camiones, cada semana, transportan fardos de ropa usada a todo el país.

El mercado Kantuta tiene una febril actividad comercial todos los días de la semana; los días lunes solamente se venden zapatos o zapatillas en el centro del mercado, claramente zapatillas nuevas y de marcas reconocidas como Nike, Puma y Adidas, que son introducidas de contrabando. La venta comienza al medio día del lunes y termina alrededor de las ocho de la noche. Muchos deportistas y jugadores profesionales, o comerciantes y aprendices de comerciantes de La Paz, Cochabamba o Santa Cruz acuden solamente los lunes para comprar zapatos o zapatillas, para usar el producto o para revenderlo en sus respectivos lugares de origen. Claramente los precios son mucho más baratos que los de las tiendas céntricas de las ciudades. Si una zapatilla en Fair Play en La Paz cuesta arriba de los Bs 350 o Bs 500 mínimamente, en el mercado Kantuta se  puede encontrar el mismo modelo y marca desde Bs 180 a Bs 300.

Los martes y viernes se arma la “gran feria”, la más reconocida y popular de Oruro; se la conoce como “El Kantuta” o “El shoping kantuta”. Allí se vende todo tipo de ropa usada, de primera, de segunda y de tercera calidad. Se abren fardos durante estos días (la jornada comienza a las 7 de la mañana), se selecciona la mejor ropa (la de primera) y se la lleva a las galerías más reconocidas de Oruro o a las terminales del país. Es un hecho que la ropa que no se logra vender en este mercado va a parar a la feria 16 de Julio, a la Ramada de Santa Cruz o la Cancha de Cochabamba.

Los martes y viernes la ropa usada llega específicamente para esos días, desde hace más de 35 años. En un principio, la ropa usada llegaba en menor cantidad y se acomodaba en el canchón del mercado. Hoy en día, el mercado atrae a consumidores de todas partes de Bolivia; “la ropa usada se distribuye a Potosí, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, a pesar de que esta actividad está prohibida por el Decreto Supremo 28761 de 2007” (Bolivia. Industria y Empresa, 2012).

El resto de los días, el mercado Kantuta no pierde su atractivo ni su movimiento económico. Es el mercado –o uno de los mercados– más importante de La Paz, Oruro y Potosí, porque allí llegan campesinos y productores de distintas poblaciones del altiplano boliviano y los valles para vender (minoritariamente) o distribuir productos agrícolas y otras mercancías; se trata, sobre todo, de alimentos de primera necesidad que son vendidos a comerciantes del propio mercado, o a intermediarios que se encargan de trasladarlos a las ciudades de La Paz, Potosí y otros mercados de Oruro. De esta manera, el movimiento económico del mercado Kantuta se extiende a lo largo de  la semana, ampliando y mimetizando distintas identidades por la circulación de las mercancías.

Esta dinámica ha propiciado un movimiento económico importante en los barrios aledaños al mercado Kantuta. Si bien antes se podía observar un barrio con casas de adobe o casas pequeñas de uno o dos pisos, hoy podemos encontrar construcciones de cuatro pisos, que funcionan como galpones de los fardos de ropa o de otras mercaderías. Algunas construcciones que se encuentran más cerca del mercado se han convertido en galerías de ropa que, al igual que la feria, solamente están abiertas los días martes y jueves, o se han transformado en puestos de venta de ropa usada.

Esto no solo ha dado lugar a un cambio visual y arquitectónico del “barrio minero” en los parámetros estéticos, sino que, por el peso que ha adquirido el barrio a nivel del municipio de la ciudad de Oruro, hace un par de años se estrenaron nuevas avenidas pavimentadas; asimismo, el Gobierno Autónomo Municipal de Oruro instaló luminarias y plantó árboles a lo largo de la vía del tren para embellecer el lugar. Más cerca del mercado Kantuta, hace aproximadamente cinco años, se refaccionó el canchón del mercado, específicamente el tinglado donde se realiza la feria. Así, la circulación económica del barrio, que se desarrolla casi todos los días de la semana, se convirtió en una prioridad para el municipio orureño.

A diferencia de lo que sucede con el centro alteño, en la génesis misma de la mítica feria 16 de Julio, en el mercado Kantuta se maneja una lógica puramente comercial, más que cultural, como ocurre en la 16 de Julio, al entender la fiesta como un factor cultural y de relacionamiento social en la sociedad boliviana. Cárdenas menciona que en El Alto “el comercio expresado más francamente en la feria y las fiestas le asigna importancia al barrio. Mucha gente conoce algunos barrios por la dinámica comercial o por la fiesta de aniversario de la zona y no así por otro tipo de dinámicas” (2010: 168). En cambio, en la zona Norte de Oruro, principalmente en el “mercado Kantuta” y en la “autoventa”, no hay una fiesta de la zona de magnitud, no hay lugares donde la fiesta pueda ser entendida como constructor social, salvo un par de cantinas que dudosamente podrían ser objeto de análisis para determinar a la fiesta como un factor importante.

Otra diferencia con la feria de El Alto es la influencia del barrio en torno a la constitución de la feria o el mercado. En el caso de la ciudad alteña, “muchas de estas ferias emergen a consecuencia de la necesidad de la colectividad, son los habitantes de barrios y los actores de la feria quienes impulsan esta actividad” (ibid.: 30). En cambio, la constitución del mercado Kantuta surge por las características comerciales del mercado que, históricamente, ha sido importante; pero también por la participación de pobladores de Sabaya (perteneciente al antiguo señorío aymara de J´acha Carangas)[4], una de las provincias colindantes con la república chilena y que más peso tiene en área del comercio informal. Como mencionan León, Valdez y Vázques: “los pobladores de Sabaya y Huachacalla (provincias fronterizas con Chile) ingresan a la venta de ropa americana importados desde los puertos de Iquique, Chile. Esta actividad se consolida en el mercado Kantuta” (2003: 54).

¿Por qué se produce esta situación? Históricamente, la zona Sur de la ciudad de Oruro es el barrio de los “sabayeños” y, como relata Jorge Llanque (2011), allí se asentaron y realizaron sus prácticas sociales y culturales. Esta zona tiene una dinámica parecida a la ciudad de El Alto; allí se pueden encontrar algunos cholets y la ostentación en la fiesta y la bebida. En estos cholets se realiza la presentación de grupos en locales inmensos que también sirven de galpones-depósitos. Sin embargo, a diferencia de El Alto,  la zona Sur de Oruro no es una zona comercial que le “saque el jugo” a cada piso de una construcción o del cholet, y tampoco es parte de la feria Kantuta. Es más, se encuentra situada al otro extremo de la ciudad de Oruro.

Una explicación importante es la que da Rea Campos, quien hace referencia a que las consecuencias de la relocalización y las políticas neoliberales configuraron de manera distinta a sectores de la sociedad orureña. Por un lado, el autor menciona que los relocalizados se dedicaron a trabajos de cuenta propia; por otro lado, engrosaron las filas de los trabajadores de cooperativistas mineros, y, por último, “otro grupo, mucho más reducido, principalmente de origen aymara, en su condición de excluidos del mercado laboral, cada vez más constreñido, empezó a mantener una frecuente y fluida relación comercial con el país vecino de Chile” (2015: 439).

Con base en este argumento, podemos observar que el espacio en el que se desarrolla el Mercado Kantuta y la denominada autoventa, no tiene las mismas características de la feria de El Alto porque el espacio donde se desarrollan ambas actividades de la ciudad de Oruro es, justamente, una zona de origen minera y no así de origen aymara, como en la 16 de Julio. Lo anterior conduce a que en El Alto se produzca una relación directa entre el espacio de circulación del capital, la identidad y prácticas culturales de los agentes inmersos en la circulación de mercancías; a diferencia del caso orureño, donde se produce una separación entre el espacio de movimiento económico y las prácticas culturales de los comerciantes. En la zona norte de Oruro donde se desarrolla el mercado Kantuta encontramos infraestructura que refleja el movimiento económico del barrio; pero no así rasgos identitarios reflejados en la arquitectura de esta nueva infraestructura, como pasa con los cholets en la ciudad de El Alto.

En este sentido, la feria del mercado Kantuta es importante para la construcción de la economía popular y para la construcción de la ciudad y de la zona Norte de Oruro, sobre todo en los últimos años, pues desde el Estado se ha manejado el discurso de la importancia del desarrollo del mercado interno. Si bien esta importancia y este crecimiento no solamente han beneficiado a estos mercados donde circula ropa usada o partes de automóviles en todo el país, también han generado dinámicas distintas con respecto a la Feria 16 de Julio. Por la importancia de este fenómeno, las observaciones de este trabajo serán tomadas en cuenta para una futura investigación, ya que es un área con mucha riqueza para tal propósito. Analizar el barrio Norte de Oruro a mayor profundidad podrá darnos, también, un panorama más claro de lo que implica la magnitud de la economía popular y del mercado informal en relación a las prácticas culturales dentro de nuestro territorio, en un contexto donde el mercado interno mantiene la economía de nuestro país.

 

Bibliografía

Agencia Boliviana de Información (10 de octubre de 2015). “Vicepresidente: Estamos planificando que la economía crezca al 5% el 2016”. Radio Fides [Departamentos,  La Paz]. Recuperado de: https://www.radiofides.com/es/2015/10/10/vicepresidente-estamos-planificando-que-la-economia-crezca-al-5-el-2016/

Bolivia. Industria y Empresa (26 de febrero de 2012). “Oruro. Florece la Meca de la ropa usada”. Bolivia. Industria y Empresa [blogspot]. Recuperado de: https://industriabolivia.blogspot.com/2012/02/oruro-florece-la-meca-de-la-ropa-usada.html

Cárdenas, Randoph (coord.) (2001). Arquitecturas emergentes en El Alto. El fenómeno estético como integración cultural. La Paz: Fundación PIEB.

La Patria (30 de mayo de 2010). “Feria de Challapata se ha convertido en el libre mercado de autos ‘chutos’ y robados”. La Patria [Oruro Regional]. Recuperado de:  https://impresa.lapatria.bo/noticia/29550/feria-de-challapata-se-ha-convertido-en-el-libre-mercado-de-autos-chutos-y-robados

La Razón.com (29 de diciembre de 2011). “Bolivia: mercado interno impulsa crecimiento de la economía”. América Economía [Bolivia]. Recuperado de: https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/bolivia-mercado-interno-impulsa-crecimiento-de-la-economia

León Alvéstegui, Gabriela, Víctor Hugo Vasquez Mamani, y Humberto Valdez Rodríguez (2003). Mercado Kantuta ¿Un mercado campesino?  La Paz: Fundación PIEB.

Llanque, Jorge (2011). “Qamiris aymaras: nuevas élites en Oruro”. T´inkazos, 29, 45-63. Recuperado de: http://www.scielo.org.bo/pdf/rbcst/v14n29/v14n29a04.pdf

Página  Siete (25 de julio de 2018). “Estudio del FMI: Bolivia tiene la economía informal más grande del mundo”. Página  Siete [Economía]. Recuperado de: https://www.paginasiete.bo/economia/2018/7/25/estudio-de-fmi-bolivia-tiene-la-economia-informal-mas-grande-188348.html#

Rea, Carmen (2015). Cuando la otredad se iguala: racismo y cambio estructural en Oruro-Bolivia. México D.F.: El Colegio de México.

 

Fecha de publicación: 4 de diciembre de 2020

 

[1] Este ensayo fue presentado para la materia Seminario III (Economías populares), dirigida por el docente Victor Hugo Perales, en la Carrera de Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés, el año 2019.

[2] Egresado de la Carrera de Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés. E-mail: lucio66g@gmail.com y luciolgonzalessanchez@gmail.com

[3]  Delimitación espacial por donde circula el carnaval de Oruro.

[4] Antiguo señorío aymara de Karankas.