Especialistas de seis países se reunirán entre el 20 y 21 de octubre en el Foro “Contribución científica para una minería justa y responsable. ¿Cuáles son las perspectivas para América Latina?” La actividad es organizada por la embajada de Francia en Bolivia y la Cooperación Regional Francesa, a través del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) y el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA), en alianza con el Grupo Interinstitucional de Trabajo en Oro Responsable (GIT-OR) y la UMSA. El evento será transmitido por Facebook: @gitororesponsable ; @IRDEnAmericaLatina
El foro busca propiciar un diálogo constructivo entre diferentes actores para delinear acciones tanto directas como de más largo plazo a través de trabajos de investigación y de aportes a la política pública. El programa, orientado por ese objetivo, incluye conferencias de especialistas de Bolivia, Chile, Francia, Inglaterra, Perú y Venezuela y cinco mesas redondas de reflexión sobre: Técnicas de extracción y concentración; Minería y poblaciones vulnerables (mujeres, niños, pueblos indígenas); Impactos ambientales y consecuencias para la salud; El modelo cooperativo en las actividades de minería aurífera artesanal; Fortalecimiento de la gobernanza par una minería justa y responsable. Las personas interesadas en participar pueden registrarse en: https://bit.ly/3Mb02lt
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SOBRE EL TEMA
Desde finales del siglo XX –se señala en la presentación del Programa del Foro- las empresas extractivas emprendieron un trabajo de redefinición, tanto organizativo como técnico, con el objetivo de enmarcar sus actividades en un ámbito “aceptable” frente a los problemas sociales, de salud pública y de alteraciones ambientales, como también para mantener su rentabilidad económica, respondiendo a las críticas. Analizados como discursos y mecanismos, la “responsabilidad social empresarial” y la “minería responsable” expresan tanto las transformaciones de las actividades extractivas como de sus representaciones y regulaciones ambientales. Aunque menos publicitado, este “giro socio-ambiental” también afectó al mundo de la minería artesanal, a través de la creación de certificaciones “responsables” y “ecológicas” y del desarrollo de “buenas prácticas” destinadas a regular el sector, en particular el aurífero.
Frente a los múltiples conflictos mineros que atraviesa América Latina y las consecuencias cada vez más visibles de la contaminación ambiental y de afectación social -afirman los organizadores del Foro-, este “giro socio-ambiental” en la actividad minera, ya sea industrial o artesanal, así como un esfuerzo de regulación a nivel gubernamental e internacional, parece mesurado e imprescindible ante las emergencias ambientales y sociales. La minería artesanal es una importante fuente de ingresos para 40 millones de trabajadores artesanales en todo el mundo, para enfrentar las crisis agrícolas, sanitarias y los efectos del cambio climático, mientras que, paradójicamente, este sector artesanal puede, a la vez, amplificar estas crisis. Por el lado del sector industrial, los conflictos no sólo se enmarcan en un rechazo a la minería, sino que, a menudo, revelan una superación de las tensiones históricas entre capital y trabajo en favor de tensiones por el reparto de la renta y en torno a las externalidades de la actividad, tanto positivas (desarrollo, empleo, etc.) como negativas (contaminación, corrupción, desinstitucionalización, etc.). Bolivia es un caso particularmente representativo, y tal vez extremo, de estas nuevas tensiones en torno al control de los recursos, con la particularidad de que el sector artesanal de las cooperativas mineras representa más del 90% de la mano de obra minera y alrededor del 94% de la producción de oro en el país. Tanto las investigaciones científicas como las políticas públicas y los estándares de regulación del sector deben tomar en cuenta las dimensiones históricas, sociales, políticas, económicas y ecológicas de los territorios extractivos. El extractivismo aparece como un “hecho social total” que asocia lo económico, social, político, institucional y legal, dentro del cual el medio ambiente es un objeto de lucha.
