#SociologíaUMSAescribe - Instituto de Investigaciones Sociológicas “Mauricio Lefebvre”

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En este espacio se difunden trabajos de los estudiantes de Sociología de la UMSA que tienen un componente de investigación, con el propósito de alentar el desarrollo de habilidades de escritura en la idea de que esta práctica está íntimamente relacionada con el pensamiento crítico y creativo.

AUTORES

GESTIONES

EL PULSO DE TIAHUANACO EN LOS BLOQUEOS[1]

Cristian Antonio Huallpa Lipa[2]

 

Durante mi estadía en el pueblo de Tiahuanaco durante la reciente crisis social vivida en Bolivia entre abril y mayo de este año, pude observar de primera mano cómo los bloqueos afectaron la vida cotidiana de la población. En ese periodo, me encontraba atendiendo el alojamiento de mi mamá, que se encuentra en el pueblo, y fui testigo de cómo se acumulaban los días de bloqueo. Esta situación provocó escasez de productos de la canasta familiar, sobreoferta de productos en las comunidades rurales aledañas e incrementos extraordinarios en los costos del transporte. El acontecimiento evidenció que los bloqueos no solo constituyen una medida de presión política, también pueden propiciar mercados informales y otras prácticas que repercuten en la economía y la sociedad. Por ello, considero que los bloqueos alteraron profundamente las dinámicas cotidianas de Tiahuanaco: se produjeron cambios en la oferta y la demanda en La Paz y en Tiahuanaco, se elevaron los costos de transporte y se transformaron las actividades cotidianas de la población.

Lo primero que pude advertir es que, después de varios días de bloqueo, se modificaron la oferta y la demanda de productos: en la ciudad de La Paz se produjo escasez, mientras que en el municipio de Tiahuanaco se acumulaban productos agrícolas. Entre los primeros insumos que comenzaron a escasear estuvieron el gas y la gasolina. Ante la falta de gas, muchas personas optaron por cocinar con leña o con bosta. La escasez de gasolina también dificultó las labores agrícolas, por lo que algunos pobladores tuvieron que trabajar la tierra manualmente o con la ayuda de un toro. Además, los mototaxistas de la zona elevaron el costo de los trayectos debido a la falta de combustible (figuras 1 y 2).

Figura 1. Fila para la compra de gas después de 35 días de bloqueo  

Figura 2. Fila para la compra de gasolina después de 30 días de bloqueo

Observé que los productores de leche del municipio, al no poder transportar sus productos lácteos a los principales mercados, optaron por transformar la leche en queso para evitar pérdidas económicas. Del mismo modo, la carne de res comenzó a acumularse en el pueblo debido a las dificultades de comercialización, por lo que sus precios se mantuvieron bajos; en cambio, en la ciudad de La Paz, esos productos llegaron a duplicar su valor. Esta situación evidenció cómo las restricciones al transporte pueden provocar desequilibrios en los mercados locales y afectar tanto a productores como a consumidores.

Esta situación me recordó lo que vivimos mi mamá y yo durante la pandemia, aunque en un contexto diferente. Tanto durante una cuarentena como en un bloqueo, las necesidades básicas deben resolverse; por ello, las personas buscan mecanismos alternativos para obtener ingresos y acceder a los insumos necesarios.

Wanderley (2023) señala:

Un punto importante que hay que subrayar es que no todos los sectores han sido afectados de la misma manera. A octubre de 2020, según el Índice Global de Actividad Económica (IGAE), las pérdidas experimentadas por los sectores de la minería correspondían al 33,3%, la construcción al 32,6% y el transporte al 18,3%, mientras que la industria manufacturera, exceptuando a las industrias alimentarias, sufrió una caída del 15,7%. Otros servicios, que incluye restaurantes y hoteles, se vieron también fuertemente afectados, con una caída del 15,6%. El desempleo abierto subió del 4,8% al concluir el año 2019 al 10,8% en el segundo trimestre de 2020. En cambio, comunicaciones, agricultura, industria alimentaria y el comercio en supermercados y farmacias han sido poco sensibles a los efectos de la COVID-19 (p. 2).

Este análisis me llevó a relacionar aquella coyuntura con lo ocurrido durante los bloqueos. Durante la pandemia, muchos negocios cerraron y recurrieron a los servicios de entrega a domicilio para mantenerse económicamente activos, aunque algunos incumplieron las restricciones para generar ingresos. Durante el bloqueo ocurrió algo parecido: muchas personas tuvieron que adaptarse a la situación sociopolítica para reducir sus pérdidas.

Otra situación que se presentó fue la del transporte interprovincial. Tuve que viajar a la ciudad de La Paz en pleno bloqueo para abastecer de alimentos a mi familia y traer insumos que ya escaseaban en Tiahuanaco. Observé que los bloqueos incrementaron significativamente el costo del pasaje y favorecieron la circulación por rutas informales e improvisadas. Salí alrededor de las dos de la madrugada rumbo a La Paz y comprobé que el pasaje, cuyo precio habitual era de 12 bolivianos, llegó a costar 300 bolivianos, debido al uso de rutas alternas y a los riesgos que enfrentaban los conductores. Asimismo, en varios puntos de bloqueo, se exigían pagos para permitir el paso de los vehículos. Si algún conductor se negaba a pagar, corría el riesgo de que apedrearan su vehículo y de que los pasajeros perdieran los productos o equipajes que transportaban. Como consecuencia, se encarecieron los insumos y las mercancías trasladadas.

Rapoport (2011) explica la inflación de costos como un proceso en el que el encarecimiento de la mano de obra o de las materias primas lleva a los productores a aumentar los precios para mantener sus márgenes de beneficio. También señala que pueden existir procesos inflacionarios acompañados de estancamiento productivo (estanflación) o de desempleo estructural. Precisa, asimismo, que

la inflación de costos, que se produce cuando el costo de la mano de obra o de las materias primas se encarece y para mantener su tasa de beneficio los productores incrementan los precios. También pueden existir procesos inflacionarios con estancamiento productivo (la estanflación) o con una tasa permanente de desempleo estructural (p. 3).

Los bloqueos provocaron una alteración económica en la ruta hacia Tiahuanaco. Según mi experiencia, en algunos puntos, los bloqueadores esperaban hasta la noche para cobrar por el paso de cada vehículo, lo que generó un circuito informal de pagos. Así, además de pagar el pasaje para viajar y cumplir con las actividades cotidianas, los pasajeros debían afrontar cobros adicionales que contribuían indirectamente al sostenimiento de los puntos de bloqueo.

Algunos testimonios permiten comprender los efectos de los bloqueos sobre el transporte y el abastecimiento. Uno de los conductores con los que viajé señaló: “Transportar alimentos durante el día era muy riesgoso porque en algunos puntos de bloqueo podían quitarnos la mercadería y dañar el vehículo” (comunicación personal, 30 de mayo de 2026). Este testimonio ilustra cómo los bloqueos incrementaron los riesgos y los costos del transporte, y obligaron a algunos conductores a utilizar rutas alternas y horarios nocturnos para reducir las posibilidades de sufrir pérdidas materiales (figuras 3 y 4).

Figura 3. Mapa de la carretera entre El Alto y Desaguadero

Figura 4. Ruta alterna entre Tiahuanaco y El Alto

Nota. Cada punto negro representa un punto de bloqueo en el que se solicitaba un pago para permitir el paso. Según mi experiencia, el monto oscilaba entre 10 y 50 bolivianos, dependiendo de la carga transportada y del número de bloqueadores presentes. No documenté esos cobros por temor a posibles represalias.

 

Por su parte, uno de los huéspedes de mi alojamiento comentó: “Los transportistas nos cobraban más de lo habitual y en algunos casos nos dejaban en Tiahuanaco porque tenían miedo de continuar el recorrido” (comunicación personal, 18 de mayo de 2026). Ambos testimonios coinciden en que las restricciones y la inseguridad en las rutas afectaron la movilidad de las personas y encarecieron el transporte. De este modo, los bloqueos no solo dificultaron los desplazamientos, sino que también favorecieron la aparición de mecanismos informales que alteraron las dinámicas económicas y sociales de la región.

Por último, los bloqueos transformaron las actividades económicas y la vida cotidiana de la población, aunque sus efectos fueron desiguales entre los distintos sectores. Durante mi permanencia en Tiahuanaco, mientras administraba el alojamiento de mi mamá, aumentó la cantidad de huéspedes en comparación con mayo del año anterior. La llegada de personas varadas en la carretera elevó los ingresos por hospedaje y, según lo observado, los alojamientos del municipio llegaron a estar llenos. Otro sector que recibió más demanda fue el de los talleres mecánicos, debido a la llegada de viajeros cuyos vehículos, motocicletas o bicicletas habían sufrido problemas al transitar por rutas alternas.

También observé que los dirigentes de la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpac Katari” difundieron comunicados públicos para convocar a más personas a los puntos de bloqueo. Según lo que presencié, cada familia debía enviar a un representante; de lo contrario, podía exponerse a multas impuestas por la organización local. En varias familias, una mujer asistía en representación del hogar y la participación se controlaba mediante listas. De acuerdo con lo observado, la multa por no asistir podía llegar a 150 bolivianos.

Figura 5. Mujeres en un punto de bloqueo

Figura 6. Comunicado de la zona Centro

En síntesis, los bloqueos registrados durante mayo de 2025 alteraron significativamente las dinámicas económicas y sociales de Tiahuanaco. La interrupción del transporte modificó la oferta y la demanda: en el municipio se acumularon productos como carne, leche y queso, mientras que en la ciudad de La Paz hubo dificultades de abastecimiento y aumentaron los precios. En las comunidades rurales también escasearon el gas y la gasolina. Al mismo tiempo, algunos sectores como los alojamientos y los talleres mecánicos recibieron una mayor demanda, mientras que productores y consumidores afrontaron pérdidas o mayores costos. Por tanto, los efectos económicos de los bloqueos fueron desiguales.

En conclusión, mi experiencia durante los bloqueos me permitió comprender que sus efectos trascendieron el ámbito político y repercutieron directamente en la economía y la vida cotidiana de la población. Las dificultades de abastecimiento, el aumento de los precios y las limitaciones para desplazarse evidenciaron la estrecha relación entre las comunidades rurales y los centros urbanos. Considero que cualquier medida de presión debe analizarse no solo por sus objetivos políticos, sino también por las consecuencias económicas y sociales que genera en las personas que dependen diariamente de estas rutas para trabajar, abastecerse y mantener sus actividades cotidianas.

 

Referencias

Rapoport, R. (2011). Una revisión histórica de la inflación argentina y de sus causas. https://bit.ly/4kpwyTO

Morales, J. A. y Wanderley, F. (2023). Reactivación económica. En Morales Anaya, J. A. Wanderley, F. Baudoin, Farah, I., Losantos, M., Arias Uriona, A. M., Villca Limaco, A., Toranzo, C., Calvo, Koch, F., Dávalos Vela, G. Tamburini, L., Ortiz, L., Calvo, L. M., Miranda, M., Novillo, M., Muñoz, P., Carvajal, R., Flores, S. y Saavedra, S., Bolivia debate un futuro sustentable (pp. 4-10). Universidad Católica Boliviana “San Pablo”; Fundación Jubileo; Plataforma Digital “La Pública”.

 

Publicado el 30 de octubre de 2026

 

[1] Ensayo final de la materia Lenguaje y Redacción Básica, gestión 2026-1.

[2] Estudiante de la carrera de Estadística de la Universidad Mayor de San Andrés. E-mail: crisantoguall@gmail.com