Oscar Choque - Instituto de Investigaciones Sociológicas “Mauricio Lefebvre”
MEMES Y CONTEXTOS POLÍTICOS: MÁS QUE UN CHISTE
MEMES Y CONTEXTOS POLÍTICOS: MÁS QUE UN CHISTE [1]
Oscar Ramiro Choque Chipana[2]
Los memes en los espacios virtuales son un tema que, a primera vista, parecen estar relacionados con simples pasatiempos; pero que a la vez existe un trasfondo de poder que va mucho más allá de imágenes graciosas o simples chistes. Dentro de un contexto electoral, como el que viene atravesando Bolivia, pasa a convertirse en una herramienta capaz de generar y moldear opinión pública en contra o a favor de distintos personajes políticos. Esta herramienta permite transitar de una forma de entretenimiento visual a una que enmarca temas de propaganda política, que se caracteriza por su difusión rápida y su llegada masiva a distintos públicos.
Los memes, a través de un formato simple, compuesto por una imagen y poco texto, logran reflejar el sentir de la sociedad y expresarlo a modo de crítica social. Con la implementación de esta herramienta la política deja de ser un tema complejo y se convierte en uno que fusiona información y entretenimiento. Sin embargo, estas formas de presentar contextos políticos tienen el riesgo de caer en un análisis y participación que se limitan a ser superficiales. Entonces, ¿hasta qué punto los memes pueden ser una herramienta influyente dentro de estos contextos? ¿Son los memes una herramienta de manipulación? ¿Los memes fomentan a la participación o se reducen a un pasatiempo? A partir de lo mencionado se intentará responder o, al menos, generar provocaciones en el lector.
Hablar del poder de los memes en contextos políticos significa hablar de líderes políticos. Choquehuanca (2023) nos propone la idea de un liderazgo político que tiene las características de construirse y legitimarse a través del “habitus” (Bourdieu, 1979/1988) del propio líder. Es decir, se constituye y consolida a partir de la construcción social y las relaciones que se establecen con su contexto. Bajo esta lógica, las disposiciones e inclinaciones del individuo son adquiridas a través de las relaciones y experiencias con su entorno social. Este proceso crea conexiones sociales entre el líder y los seguidores, que permiten tener una percepción de autenticidad, donde los individuos se identifican con la realidad y los problemas que atraviesa el líder. En ese sentido, los memes podrían llegar a ser el reflejo digital del habitus. La autenticidad podría verse representada en gestos y en frases viralizadas que ayudan a consolidar la imagen de un líder político; en términos positivos del uso de esta herramienta. Por otro lado, podría caer como una herramienta de burla donde los gestos y frases llegan a ser un elemento de deslegitimación, mostrando una desconexión con la sociedad y lo que se espera de un líder.
Los memes analizan de manera colectiva las características de un líder, nos muestran virtudes y carencias que nos sirven para establecer opiniones con respecto a las capacidades con las que cuentan los líderes políticos. No solo tienen la función de crear opinión pública, sino que también responden a ámbitos de legitimación y deslegitimación. Weber (1922/2014) nos menciona que la legitimidad está basada en una orden de una acción social que parte desde la costumbre o los intereses. Martínez (2010) complementa esta idea mencionando que lo legitimo es “la creencia en la legitimidad”, en el sentido que un orden legítimo tiene mayor fuerza convocante y efectividad empírica. Esta idea de legitimidad juega un papel importante al momento de realizar un análisis de percepción, ya que los memes construyen, refuerzan o destruyen la imagen que se tiene acerca de distintos líderes políticos. Los memes crean narrativas de opinión publica que también pueden ser utilizadas como mecanismos de manipulación, generando contextos de critica popular, pero también desinformación en ambientes políticos polarizados.
Las redes sociales de Internet permiten romper las barreras de formalidad de los medios de comunicación tradicionales y, por lo tanto, son el lugar donde se generan nuevos contenidos ligados a contextos actuales. El espacio virtual se convierte en un campo de disputa de lo simbólico y lo discursivo, donde se encuentran factores económicos, políticos y sociales (Zegada y Guardia, 2023). Bajo esta proposición, los memes forman parte de un nivel de participación ciudadana, ya que los espacios virtuales permiten generar interacción y marcan tendencias a partir de la opinión pública que se va construyendo en torno a actores políticos. Zegada y Guardia (2023) afirman que estas construcciones de opinión sustentan su credibilidad en las capacidades criticas del ciudadano, quien debe tener filtros para distinguir la información verdadera de la falsa. Podría decirse que los memes funcionan como una forma de protesta y que a la vez generan un sentido de pertenencia al compartir e identificarse con la idea creada. Pero también muestran un riesgo de reducir la política a un pasatiempo superficial. Al ser utilizada como una herramienta de desinformación, se cae en el error de fragmentar los procesos políticos y, por lo tanto, los entendimientos de dichos procesos llegan a ser superficiales. Esto puede generar una sensación de participación activa para el ciudadano; sin embargo, se podría estar cayendo bajo constructos de manipulación.
Ante lo expuesto, los procesos políticos mediante los memes implican entrar en un campo de lucha donde se disputa la credibilidad de los discursos y aspectos simbólicos propios de los referentes políticos. Por ello, se podría decir que los memes llegan a ser una herramienta ambivalente que permite expresar criterios de manera colectiva. Condensan ideas complejas a formatos simples que resultan ser influyentes en la opinión pública. Su inmediatez y su presentación a través del humor, la burla o indignación permiten llegar a públicos masivos y por medio del criterio personal va legitimando o deslegitimando a los distintos líderes políticos. En ese sentido, la participación de la ciudadanía viene a ser un factor que se da a través de la información y el entretenimiento. Las interacciones que se dan en torno al fenómeno de los memes y contextos políticos en las redes sociales de Internet generan la impresión de una participación activa. Sin embargo, al hacer uso de esta herramienta en contextos políticos, se tiene el riesgo de caer en construcciones meramente superficiales, dejando de lado los procesos políticos tradicionales. Las tendencias pueden ser engañosas y a través de la información falsa podrían llegar a ser un instrumento de manipulación, al representar solo una parte de los procesos políticos y no su totalidad, provocando repercusiones en la construcción de la opinión pública.
Referencias
Bourdieu, P. (1988). La distinción: crítica y bases sociales del gusto. Ed. Taurus. (Publicado originalmente en 1979)
Choquehuanca, R. (2023). “Después de Evo… ¿qué?” Legitimación, práctica política y recomposición colonial en el liderazgo de Evo Morales. Temas Sociales, (53), 247-283. https://doi.org/10.53287/gurv2688jm12y
Martínez, H. (2010). Legitimidad, dominación y derecho en la teoría sociológica del Estado de Max Weber. Estudios Socio-Jurídicos, 12(1), 405-427. http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0124-05792010000100018
Weber, M. (2014). Conceptos sociológicos fundamentales (J. Abellán, Trad., 2a Ed.). Alianza Editorial. (Publicado originalmente en 1922)
Zegada, M. y Guardia, M. (2023). El meme como una forma de construcción de opinión política en Bolivia. Saberes y diálogos, 3, 45-61.
[1] Este escrito aborda las primeras inquietudes que surgen en la materia de Sociología Política sobre el poder y la legitimidad en un contexto de campañas políticas y su relación con las redes sociales de Internet. Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, 2025
[2] Estudiante de sexto semestre de la carrera de Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés.